Yolanda nos conto la historia de un monigote de papel que quería cambiar para hacer felices a los demás.
Cada tutor hizo una cruz en la frente de sus alumn@as haciéndoles saber que Jesús nos quiere a todos, y que debemos mejorar en aquellas cosas que no hacen feliz a los demás.
La celebración fue mu graciosa y todos los niños salieron encantados ya que la tradicional ceniza fue cambiada por pintura de dedos.
Os dejo algunas fotos.








